domingo, 19 de julio de 2020

Primeros Auxilios FENOLES Y COMPUESTOS FENOLICOS Parte 1

La velocidad en la administración del trata- miento es esencial en caso de producirse una exposición aguda. El agente tóxico debe eliminarse de la piel, para lo cual lo mejor es lavar la zona afectada con agua abundante. Al cabo de unos minutos de lavado, la zona afectada debe limpiarse o rociarse con polietilenglicol-300 hasta que haya pasado el peligro de colapso. Si la zona expuesta está cubierta con ropa, ésta debe retirarse debajo de la ducha. Las quemaduras provocadas por el fenol deben cubrirse suavemente con un apósito limpio y blanco. No deben utilizarse grasas, pomadas o ungüentos en el tratamiento inicial de este tipo de quemaduras. El tratamiento hospitalario consiste en sedación, retirada del tejido muerto, reposición de líquidos y administracion de antibióticos y vitaminas. Si el fenol ha salpicado los ojos, será necesario lavarlos con agua abundante durante al menos 15 minutos. Todas las lesiones oculares, salvo las más triviales, deben ser vistas por un oftalmólogo.

La velocidad es también esencial en caso de ingestión de fenol. En el lugar de trabajo debe disponerse de un equipo adecuado de primeros auxilios y los servicios médicos locales deben ser infor- mados de la posibilidad de este tipo de accidentes, de manera que estén preparados para dispensar un tratamiento médico de urgencia. El tratamiento de la intoxicación crónica por fenol es sintomático una vez que la víctima ha sido retirada del lugar de exposición.



Fin FENOLES Y COMPUESTOS FENOLICOS


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jueves, 16 de julio de 2020

Medidas de salud y seguridad FENOLES Y COMPUESTOS FENOLICOS Parte 2

Entre las medidas que deben adoptarse con respecto al fenol y sus derivados, pueden citarse las siguientes:

  • una cuidadosa instrucción de las personas que participan en la fabricación, manipulación, almacenamiento y transporte de fenol
  • una ventilación eficaz
  • una eliminación adecuada de los residuos fenólicos para evitar la posible contaminación de la atmósfera, los cursos fluviales y las aguas subterráneas, puesto que las especies acuáticas son especialmente sensibles a los efectos de esta familia de compuestos químicos
  • precauciones especiales durante la limpieza de los tanques, no debiendo realizarse ésta sin un equipo adecuado, con sumi- nistro de aire a presión, arnés de seguridad, cabo salvavidas, máscara con respirador, botas, mandil y guantes de caucho, y un “vigilante” apostado a la entrada del tanque
  • vigilancia continua por parte del higienista o el médico para detectar síntomas de intoxicación aguda o crónica (local o sistémica)
  • precauciones para la prevención de incendios.

sábado, 11 de julio de 2020

Medidas de salud y seguridad FENOLES Y COMPUESTOS FENOLICOS Parte 1

Estas sustancias deben manipularse con precaución. Para prevenir sus efectos tópicos y su absorción, debe evitarse la inhalación de los vapores y el contacto del polvo y la piel con soluciones de estos materiales. Debe prevenirse también la ingestión de incluso cantidades traza. Si la exposición al polvo no puede evitarse del todo, la nariz y la boca deben protegerse con un respirador o un paño doblado y utilizar gafas herméticas para proteger los ojos. Deben utilizarse también prendas protectoras, como guantes de goma (no de algodón). Los trabajadores deben cambiarse inmediatamente de ropa si ésta se contamina con algún vertido. Toda la ropa utilizada durante una operación de nebulización debe lavarse antes de ser utilizada de nuevo. Las precauciones normales consisten en lavarse las manos, los brazos y la cara con agua y jabón antes de comer, beber o fumar. Al final de cada jornada, los trabajadores deben ducharse y ponerse ropa limpia.


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miércoles, 8 de julio de 2020

Riesgos del Cresoles y sus derivados.

CEl cresol puro es una mezcla de isómeros orto- (o-), meta- (m-) y para (p-), mientras que el ácido cresílico, utili- zado algunas veces como sinónimo de mezcla de cresoles, es una mezcla de cresoles, xilenoles y fenol en la que el 50 % del material tiene un punto de ebullición superior a 204 ºC. La concentración relativa de isómeros en el cresol puro depende de la fuente. Los efectos tóxicos del cresol son similares a los del fenol. Puede absorberse a través de la piel, el sistema respiratorio y el sistema digestivo. La velocidad de penetración a través de la piel depende más del área de la superficie que de la concentración.

Al igual que el fenol, es un veneno protoplásmico general y tóxico para todas las células. Las soluciones concentradas producen corrosión local de la piel y de las membranas mucosas, mientras que las soluciones diluidas producen irritación, vesiculación y ulceración de la piel. El contacto con la piel puede causar también neuritis periférica facial, deterioro de la función renal e incluso necrosis del hígado y de los riñones. En personas suscepti- bles puede aparecer dermatitis por sensibilización tras su exposición a soluciones inferiores al 0,1 %. A nivel sistémico, es un potente depresor de los sistemas cardiovascular y nervioso central, actuando sobre todo en la columna vertebral y la médula. La administración oral produce una sensación de quemazón en la boca y el esófago, pudiendo causar vómitos. La concentración de vapor alcanzada a temperaturas relativamente altas causa irritación de las vías aéreas superiores y de la mucosa nasal. La absorción sistémica va seguida de colapso vascular, shock, hipotermia, inconsciencia, insuficiencia respiratoria y muerte. Se han descrito también complicaciones pancreáticas. La dosis oral tóxica media para animales de pequeño tamaño es 1 mg/kg, y, específicamente, 0,6 mg/kg para el p-cresol, 0,9 mg/kg para el o-cresol, y 1,0 mg/kg para el m-cresol. Por su similitud con el fenol, la dosis letal en el hombre puede estimarse en unos 10 g. En el organismo, una pequeña parte se oxida a hidroquinona y pirocatequina, mientras que el resto se excreta tal cual o se conjuga con ácido glucurónico o sulfúrico. Al analizar la orina se observan células hemáticas, cilindros y albúmina. El cresol conlleva también un peligro moderado de incendio.




104.8

lunes, 6 de julio de 2020

Riesgos de la Quinona.

En animales, la absorción de grandes dosis de quinona a través de los tejidos subcutános o el tracto gastroentérico produce cambios locales, llanto, convulsiones clónicas, dificultad respiratoria, descenso de la tensión arterial y muerte por parálisis de los centros medulares. La asfixia parece desempeñar un papel fundamental como causa de la muerte, debido a las lesiones pulmonares producidas por la excreción de quinona en los alvéolos y a ciertos efectos todavía no bien conocidos de la quinona en la hemoglobina. La orina de los animales gravemente intoxicados contiene proteínas, sangre, cilindros e hidroquinona libre y conjugada.
En el ser humano, el contacto de las partes expuestas del cuerpo (especialmente superficies húmedas) con quinona, ya sea en forma de material cristalino, solución o vapores condensados, provoca lesiones locales graves en la piel y las mucosas. Los cambios locales consisten en despigmentación, irritación intensa con eritema, hinchazón y formación de pápulas y vesículas. El contacto prolongado con la piel puede causar necrosis. La condensación de vapores en los ojos provoca graves trastornos de la visión. La lesión suele extenderse por toda la conjuntiva y se caracteriza por un depósito de pigmento. La pigmentación, que va desde un marrón difuso hasta la aparición de glóbulos de color negro marrón, se localiza principalmente en las zonas que se extienden desde los canthi en dirección medial hasta los bordes de la córnea. La lesión afecta a todas las capas de la córnea, con la consiguiente decoloración, que puede ser blanca y opaca o marrón verduzca y traslúcida. La lesión de la córnea puede seguir existiendo una vez que el pigmento ha desaparecido. Algunos casos de ulceración de la córnea se han producido después de tan sólo una breve exposición a altas concentraciones de vapor de quinona o tras la exposición reiterada a concentraciones modera- damente altas.

domingo, 5 de julio de 2020

Riesgos del pirocatecol

El pirocatecol produce una mayor toxicidad aguda que el fenol. La dosis oral letal aproximada es de 0,3 g/kg en perros y 0,16 g/kg en cobayas. El pirocatecol se absorbe fácilmente del tracto gastrointestinal y a través de la piel intacta. Tras su absorción, una parte del catecol se oxida por acción de la polifenol oxidasa para dar o-benzoquinona. Otra parte se conjuga en el organismo con ácido hexurónico, ácido sulfúrico y otros ácidos, mientras que una pequeña cantidad se excreta en la orina como pirocatecol libre. La fracción conjugada se hidroliza en la orina liberándose el compuesto libre, que se oxida con la formación de sustancias de color oscuro que son responsables del aspecto turbio de la orina. Aparentemente, el pirocatecol actúa por mecanismos similares a los descritos para el fenol.

sábado, 4 de julio de 2020

Riesgos del Catecol (pirocatecol).

Se sabe que el contacto de esta sustancia con la piel produce una dermatitis eczematosa. En algunos raros casos, la absorción a través de la piel ha producido síntomas tóxicos muy similares a los del fenol, con la excepción de algunos efectos centrales marcados (convulsiones). Las dosis tóxicas o letales provocan síntomas similares a los del fenol en los animales de experimentación. No obstante, al contrario que el fenol, la administración de dosis altas de pirocatecol produce una depresión predominante del sistema nervioso central y una elevación sostenida de la tensión arterial. Esta última parece deberse a una vasoconstricción periférica.
La absorción repetida de dosis subletales en animales provoca metahemoglobinemia, leucopenia y anemia. La muerte sobre- viene aparentemente por insuficiencia respiratoria.