jueves, 31 de julio de 2014

Riesgos Fluoruro cálcico.

Los riesgos del espatoflúor se deben princi- palmente a los efectos perjudiciales del contenido de flúor. Los efectos crónicos consisten en enfermedades de los dientes, los huesos y otros órganos. Se han descrito lesiones pulmonares en personas que inhalaron polvo con un contenido del 92 al 96 %de fluoruro cálcico y un 3,5 % de sílice. Se llegó a la conclusión de que el fluoruro cálcico intensifica el efecto fibrógeno de la sílice en los pulmones. Se han dado casos de bronquitis y silicosis en las personas que trabajan en las minas de espatoflúor.

miércoles, 30 de julio de 2014

Riesgos Fluoruros

La ingestión de fluoruros solubles en cantidades de entre 5 y 10 gramos es, con casi total seguridad, mortal para una persona adulta. Se han producido casos mortales por ingestión de fluoruro de hidrógeno, fluoruro sódico y fluosilicatos. Se han regis- trado tambien casos de enfermedad no mortal como consecuencia de la ingestión de éstos y otros fluoruros, entre ellos una sal tan poco soluble como es la criolita (fluoruro de aluminio
y sodio).

En la industria, los polvos que contienen fluoruros juegan un papel importante en muchos de los casos de exposición real o potencial a los fluoruros, y la ingestión de estos polvos puede constituir un factor significativo. La exposición a fluoruros en el trabajo puede deberse a fluoruros gaseosos, pero incluso en estos casos, la ingestión no puede desestimarse completamente, bien sea por contaminación de los alimentos o las bebidas que se consumen en el lugar de trabajo, bien sea porque los fluoruros se expectoren con la tos y seguidamente sean deglutidos. En las exposiciones a una mezcla de fluoruros gaseosos y en forma de partículas, tanto la inhalación como la ingestión pueden ser factores importantes en la absorción de fluoruros.
En la fluorosis o intoxicación crónica por flúor, este elemento se deposita en el tejido óseo, tanto de los animales como del hombre. Los síntomas de la fluorosis de los huesos consisten en aumento de su opacidad radiológica, formación de gruesas excre- cencias en las costillas y calcificación de los ligamentos interverte- brales. También se observan manchas en los dientes. La relación exacta entre los niveles de fluoruro en la orina y las correspon- dientes cifras de fijación de fluoruros en los huesos no está perfectamente determinada. No obstante, puede decirse que los niveles de fluoruro urinario en los trabajadores no deben superar los 4 ppm. Cuando dichos niveles sean de 6 ppm, será preciso realizar una supervisión y/o un control más estrictos. Cuando el nivel sea de 8 ppm o más, cabe esperar que, si esa situación se mantiene durante muchos años, se producirá una fijación de flúor en los huesos que determinará una opacificación radiológica de éstos.
El caso de los fluoboratos es el único en que el ión de fluoborato absorbido se excreta casi por completo en la orina. Esto quiere decir que la disociación del fluoruro a partir del ión de fluoroborato es muy pequeña o nula, por lo que virtualmente no se produce la fijación en el esqueleto que cabría esperar con este fluoruro.
En un estudio de los trabajadores de la criolita, casi la mitad de ellos se quejaron de inapetencia y disnea; una proporción menor mencionó estreñimiento, dolor localizado en la región del hígado y otros síntomas. Se detectó una leve fluorosis en los trabajadores de la criolita expuestos durante dos o dos años y medio, signos más marcados en los expuestos durante casi 5 años y fluorosis moderada en los expuestos durante más de 11 años.
Los niveles de fluoruro se han asociado a asma de origen profesional en los trabajadores empleados en la reducción del aluminio.

martes, 29 de julio de 2014

Riesgos Flúor y otros gases fluorados

. El flúor elemental, el trifluoruro de cloro y el difluoruro de oxígeno son tres oxidantes fuertes que pueden ser muy destructivos. Cuando se encuentran a altas concentraciones, son extremadamente corrosivos para los tejidos animales. Sin embargo, el trifluoruro de nitrógeno es mucho menos irritante. El flúor gaseoso en contacto con el agua forma ácido fluorhídrico, que produce graves quemaduras y úlceras en la piel.
La exposición aguda a concentraciones de flúor de 10 ppm provoca ligera irritación cutánea, ocular y nasal. La exposición a concentraciones por encima de 25 ppm resulta intolerable, si bien las exposiciones repetidas pueden determinar una cierta adaptación. La exposición a concentraciones elevadas produce edema pulmonar diferido, hemorragias, lesiones renales y, posi- blemente, la muerte. El difluoruro de oxígeno tiene efectos similares.
En un estudio de inhalación aguda de trifluoruro de cloro realizado en ratas, la exposición a 800 ppm durante 15 minutos o
400 ppm durante 25 minutos provocó la muerte. La toxicidad aguda de este compuesto es similar a la del fluoruro de hidró- geno. En un estudio de larga duración realizado con dos especies, la concentración de 1,17 ppm causó irritación respiratoria y ocular y, en algunos animales, la muerte. En estudios de larga duración con animales de la inhalación repetida de flúor, se observaron efectos tóxicos en los pulmones, el hígado y los testí- culos con una concentración de 16 ppm, así como irritación de las mucosas y los pulmones con una concentración de 2 ppm. El flúor se toleró en concentraciones de 1 ppm. En un estudio poste- rior realizado con varias especies, no se observaron efectos deri- vados de la exposición durante 60 minutos a concentraciones de hasta 40 ppm.
Se dispone de escasa información sobre la exposición industrial de trabajadores al flúor y aún menos experiencia acerca de la exposición prolongada al trifluoruro de cloro y al difluoruro de oxígeno.

lunes, 28 de julio de 2014

Riesgos para la salud HALOGENOS Y SUS COMPUESTOS

Acido fluorhídrico. El contacto del ácido hidrofluórico anhidro con la piel produce graves quemaduras que se sienten inmediata- mente. Las soluciones acuosas concentradas de este ácido también causan una rápida sensación de dolor, pero las soluciones diluidas no siempre producen efectos visibles inmediatos. El contacto externo con el líquido o los vapores provoca una intensa irritación de los ojos y los párpados que puede ocasionar defectos visuales prolongados o permanentes o la destrucción total de los ojos. Se han dado casos de fallecimiento por exposi- ción cutánea en tan sólo un 2,5 % de la superficie corporal total. En caso de contacto con ácido fluorhídrico, es esencial admi- nistrar rápidamente un tratamiento, que consistirá en lavar la zona afectada con agua abundante de camino al hospital y, cuando sea posible, sumergirla en una solución helada de sulfato magnésico al 25 %. El tratamiento normal de las quemaduras leves o moderadas consiste en la aplicación de un gel de gluco- nato cálcico. Las quemaduras más graves pueden precisar la inyección de una solución de sulfato magnésico o gluconato cálcico al 10 % en y alrededor de la zona afectada. A veces es
necesaria la anestesia local para calmar el dolor.
La inhalación de nieblas concentradas de ácido fluorhídrico concentrado o fluoruro de hidrógeno anhidro provocan irritación respiratoria y una exposición de tan sólo 5 minutos suele ser fatal en el plazo de 2 a 10 horas por la aparición de edema pulmonar hemorrágico. Las exposiciones cutáneas también pueden ir acompañadas de inhalación.

domingo, 27 de julio de 2014

Riesgos Riesgos de incendio y explosión


Muchos de los compuestos fluorados representan un riesgo de incendio y explosión. El flúor reacciona con casi todos los productos, incluso con los metales de los envases y de las conduc- ciones cuando se deteriora la película inerte. La reacción con metales puede producir hidrógeno gaseoso. En los sistemas de transporte es preciso que exista una perfecta limpieza para evitar las reacciones localizadas y el consiguiente riesgo de incendio. Para prevenir que se produzcan reacciones con los lubricantes, se utilizan válvulas especiales sin lubricante. El difluoruro de oxígeno es explosivo en mezclas gaseosas con agua, sulfuro de hidrógeno o hidrocarburos. Al calentarse, muchos compuestos fluorados liberan gases tóxicos y vapores corrosivos.

sábado, 26 de julio de 2014

Riesgos El flúor y sus compuestos Fuentes

La mayor parte del flúor y sus compuestos se obtienen directa o indirectamente a partir de fluoruro cálcico (espatoflúor) y fosfato mineral (fluorapatita) o productos químicos derivados de ellos. El fluoruro presente en el fosfato mineral limita la utilidad de este último y, por ello, se debe eliminar casi por completo en la prepa- ración de fósforo elemental o fosfato cálcico para alimentos y parcialmente en la conversión de fluorapatita para fertilizantes. Estos fluoruros se recuperan en algunos casos como soluciones acuosas de ácidos o como sales cálcicas o sódicas del flúor libe- rado (probablemente una mezcla de fluoruro de hidrógeno y de tetrafluoruro de sílice) o se liberan a la atmósfera.

viernes, 25 de julio de 2014

Riesgos HALOGENOS Y SUS COMPUESTOS

La similitud que presentan estos elementos con respecto a sus propiedades químicas se evidencia en sus efectos fisiológicos. Los gases (flúor y cloro) y los vapores de bromo y yodo son irritantes del aparato respiratorio. La inhalación de concentraciones relati- vamente bajas de estos gases y vapores produce una sensación desagradable y picante que va seguida por sensación de ahogo, tos y sensación de opresión torácica. Las lesiones del tejido pulmonar asociadas a estos productos pueden determinar la aparición de un edema pulmonar, que puede ser mortal.