domingo, 28 de junio de 2020

Riesgos de Bromo- y yodofenoles.


Bromo- y yodofenoles. Los bromo- y yodofenoles se absorben rápidamente del tracto gastrointestinal. La dosis oral letal aproximada de pentabromofenol es de 200 mg/kg en la rata; la de 2,4,6-tribromofenol, 2,0 g/kg en la rata; y la de 2,4,6-triyodofenol, entre 2,0 y 2,5 g/kg en la rata. En ratas y cobayas, las LD50 subcutáneas de o-bromofenol son 1,5 y 1,8 g/kg, respectiva- mente. En términos generales, los síntomas son similares a los del pentaclorofenol. El pentabromofenol produce también temblores y convulsiones.
En virtud de los resultados obtenidos en experimentos con animales, los fenoles halogenados, el pentabromofenol y el penta- clorofenato sódico y cúprico se consideran seguros para su uso como molusquicidas siempre que se tomen las debidas precauciones durante su aplicación.



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sábado, 27 de junio de 2020

Riesgos de o-, m- y p-clorofenol, 2,4- y 2,6-diclorofenoles y los 2,4,6- y 2,4,5-triclorofenoles

Los síntomas de intoxicación por o-, m- y p-clorofenol en ratas consisten en inquietud y aumento de la frecuencia respiratoria, evolucionando rápidamente a debilidad motora, temblores, convulsiones clónicas, disnea y coma. Los 2,4- y 2,6-diclorofenoles y los 2,4,6- y 2,4,5-triclorofenoles producen también estos síntomas, pero la reducción de la actividad y la debilidad motora no se manifiestan con tanta rapidez. Los temblores son mucho menos intensos pero, también en este caso, continúan hasta unos minutos antes de la muerte. Los tetraclorofenoles ocupan un lugar intermedio entre los homólogos de cadena más corta y el penta- clorofenol. Estos compuestos provocan también síntomas simi- lares a los causados por los mono-, di- y triclorofenoles, si bien no suelen producir hiperpirexia.
En el ser humano se han descrito casos de dermatosis, entre ellas dermatitis fotoalérgica de contacto, tras la exposición a

2,4,5-triclorofenol, cloro-2-fenilfenol y tetraclorofenoles. Los síntomas observados son lesiones papulofoliculares, comedones, quistes sebáceos e hiperqueratoris marcada (cloracné).



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jueves, 25 de junio de 2020

Riesgos de los clorofenoles

Otros clorofenoles. Se han descrito casos de dermatosis humana por exposición a tetraclorofenol y su sal sódica, con lesiones papulofoliculares, quistes sebáceos e hiperqueratosis marcada. La exposición profesional a clorofenoles aumenta el riesgo de sarcoma de tejidos blandos. Los derivados clorofenóxidos, entre ellos el ácido 2,4-diclorofenoxiacético, el ácido 2,4,5-triclorofeno- xiacético, el ácido 2,4,5-triclorofenoxipropiónico y las sales y esteres de 2,4-D se describen en otras partes de este capítulo y en otros artículos de la Enciclopedia.
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domingo, 21 de junio de 2020

Riesgos del pentaclorofenol

El pentaclorofenol y su sal sódica producen malestar y efectos locales o sistémicos. Es muy probable que la piel se irrite tras una única exposición relativamente breve a una solución con aproximadamente un 10 % de esta sustancia. Una solución al 1 % puede causar irritación si el contacto se repite. Una solución al 0,1 % o menos puede causar efectos adversos después de un contacto prolongado. Los síntomas de intoxicación sistémica grave consisten en pérdida de apetito, dificultad respiratoria, anestesia, hiperpirexia, sudoración, disnea y coma de rápida progresión.

El polvo fino y las pulverizaciones de pentaclorofenol o penta- clorofenato sódico causan una irritación dolorosa de los ojos, del tracto respiratorio y de la nariz. Las concentraciones atmosféricas superiores a 1 mg/m3 de aire causan ese dolor en personas no habituadas. El pentaclorofenol ha sido clasificado por la IARC como un posible carcinógeno humano del Grupo 2B.



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sábado, 20 de junio de 2020

Riesgos de la di y trihidroxifenoles (resorcinol, hidroquinona, pirogalol)


En términos generales, los síntomas de la intoxicación por di y trihidroxifenoles (resorcinol, hidroquinona, pirogalol) son similares a los del fenol, si bien la acción antipirética del resorcinol es más marcada que la del fenol. La aplicación cutánea de soluciones o pomadas con un 3-5 % de resorcinol produce hiperemia local, dermatitis pruriginosa, edema y destrucción de las capas superficiales de la piel. La dosis letal aproximada de resorcinol en solu- ción acuosa para los conejos es 0,75 g/kg, y para las ratas y cobayas, 0,37 g/kg. La hidroquinona es más tóxica que el fenol. Se han comunicado dosis letales de 0,2 g/kg (conejo) y 0,08 g/kg (gato). La aplicación dérmica de pirogalol produce destrucción e irritación de la piel. Los contactos repetidos pueden llegar a producir sensibilización de la piel. Los síntomas observados en intoxicaciones agudas de seres humanos son similares a los que aparecen en los animales de experimentación, entre ellos vómitos, hipotermia, temblores ligeros, debilidad, descoordinación muscular, diarrea, pérdida de reflejos, coma, asfixia y muerte por insuficiencia respiratoria. La dosis letal estimada de pirogalol acuoso es de 1,1 g/kg (por vía oral) para el conejo, 0,35 g/kg (por vía subcutánea) para el gato y el perro, y 0,09 g/kg (por vía intravenosa) para el perro.

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jueves, 18 de junio de 2020

Riesgos del Fenol

El fenol se absorbe fácilmente a través de la piel y por vía digestiva, en tanto que los vapores de este producto lo hacen también con rapidez por vía pulmonar. Tras la absorción de una dosis subletal, la mayor parte del fenol se oxida o conjuga con ácido sulfúrico, ácido glucurónico y otros ácidos, y se excreta con la orina en forma de fenol “conjugado”. Una pequeña parte se excreta como fenol “libre”. Los efectos tóxicos del fenol están directamente relacionados con la concentración de fenol libre en la sangre.
En el ser humano, la intoxicación aguda de fenol produce vasodilatación, depresión cardíaca, hipotermia, coma y parada respiratoria. La ingestión de fenol causa un dolor abdominal intenso y quemaduras en la boca. También puede ocasionar insuficiencia renal aguda. En animales, los síntomas de intoxicación aguda son muy similares, con independencia del lugar o el modo de administración de este compuesto. Los efectos predominantes se ejercen en los centros motores de la médula espinal, produ- ciendo temblores y fuertes convulsiones. En la actualidad, el número de casos notificados de intoxicación crónica por fenol es comparativamente menor. Los casos graves se caracterizan por trastornos sistémicos, como problemas digestivos con vómitos, dificultad para tragar, ptialismo, diarrea y anorexia; trastornos nerviosos, con cefalea, fatiga, vértigo y alteración mental; y posiblemente ocronosis y erupción cutánea. El pronóstico es grave
cuando se producen lesiones extensas en el hígado y los riñones. La ingestión de una dosis de 1 g de fenol es letal para el ser humano. Casi todos los segundos casos notificados de intoxicación aguda por fenol (en una misma persona) han tenido consecuencias mortales.


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miércoles, 17 de junio de 2020

Usos del 2,4,5-triclorofenol, 2,4,6-triclorofenol y los tetraclorofenoles

El 2,4,5-triclorofenol es un conservante para adhesivos, tejidos sintéticos, caucho, madera, pinturas y papel, y el 2,4,6-triclorofenol es un conservante para madera y pegamento. Los tetraclorofenoles (y sus sales sódicas) sirven como fungicidas y conservantes de la madera.


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